Síguenos en Twitter Únete a nuestro grupo en LinkedIn
 
Ir a la Portada
 
Catálogo de Cursos y Seminarios
 
Centro de Capacitación
 
Biblioteca de artículos
 
Newsletter de SHT
 
Quiénes somos
 
Contacto

 

  Diplomado Internacional en Coaching Ontológico  
 
 
     
 
Búsqueda personalizada
 
     
 
 
     
 
Fernando Vigorena Pérez DESARROLLO PERSONAL
¿Cuánto vale usted
sin el apellido de su empresa?

Por Fernando Vigorena Pérez
 
     
 

Usted ha tenido varias veces la oportunidad de usar su nombre para conseguir un contacto, negocio u oportunidad. Pero generalmente lo ha hecho agregando el apellido de su empresa. En el mundo corporativo en que vivimos el “apellido organizacional” hace una gran diferencia. Cuando llama por teléfono a una empresa lo primero que le preguntarán es: “¿Gerardo de dónde?”

No es lo mismo Gerardo Gerente de Finanzas de Empresa Prosperidad, que Gerardo sin ese apellido.

He visto casos dramáticos en que el apellido organizacional llega a sobreponerse al nombre personal, y el sujeto termina cediendo su nombre a la empresa.

Es más dramático cuando Gerardo es despedido de la empresa. El tendrá que responder a la pregunta “¿de dónde es usted?”, y no tendrá “apellido” que mencionar. Antes, “Gerardo de la Prosperidad” era conocido, las puertas se le abrían, su contacto telefónico o por e-mail era respondido, la atención en el banco o con un proveedor era muy fácil. Gerardo era importante porque representaba a ese potencial de la “Prosperidad”.

En síntesis, cuando Gerardo deba abandonar la empresa y presentarse en el mercado, su nombre vale muy poco, y debe recurrir muchas veces a su ex apellido organizacional: “Soy Gerardo, ex Gerente de Finanzas de la empresa Prosperidad”.

Trate usted de incursionar en una financiera, un banco o en una multitienda para pedir un crédito, sin tener un apellido organizacional acompañado de una liquidación de sueldo. No pasarán unos minutos antes de ser declarado persona “non grata”.

Esto llega al colmo cuando los clientes y proveedores no se acuerdan de usted, no le devuelven los recados y lo desconocen.

Así como una empresa gasta muchos recursos en consolidar su marca, un profesional tiene que estar preocupado desde el primer momento en que comienza a trabajar, a consolidar su nombre.

El nombre de cada uno de nosotros es y debe ser una marca registrada, bastando solo mencionarlo para saber quién se es dentro del medio en el cual uno se maneje. Si es en otros medios, mejor aún.

En el evangelio según San Juan está escrito que la primera providencia que Jesús de Nazaret adoptó al iniciar su vida pública, fue hacer que el pueblo creyera en su nombre. Los milagros llegaron después.

La construcción de una carrera exige en estos tiempos la construcción de un nombre. Las personas exitosas, de las cuales me recuerdo, siempre comienzan una conversación con su propio nombre, sin utilizar su apellido organizacional, porque en su medio ya son conocidos por sus talentos y realizaciones.

¿Esas personas tienen un nombre porque son exitosas? ¿O son exitosas porque tienen un nombre?

Un momento de indefinición en una carrera profesional es aquel período en que una persona se considera, al mismo tiempo, muy vieja para tentar y muy joven para desistir.

Muchos atribuyen el desarrollo de su carrera a ser conocidos por su experiencia. Pero existe un mal entendido en lo que se refiere a la experiencia. Muchos la traducen como años de trabajo en una empresa o función. Pero “experiencia” es lo que sobra en el mercado. Es por eso que, de acuerdo a la ley de la oferta y la demanda, la experiencia vale poco. En realidad muy poco, y cada vez menos.

No es lo mismo veinte años de experiencia que un año de experiencia repetido veinte veces. ¿Cuál es su caso?

Ahora la experiencia es medida por resultados en una empresa o en un emprendimiento. Quien pasa años haciendo lo mismo no adquiere experiencia. Adquiere óxido. Experiencia real es transformar conocimiento en resultados prácticos para sus objetivos.

Si usted está pensando en crear un nombre que lo identifique, debe tratar de crear valor. Si está hace más de tres años en la misma actividad y todavía no sucede nada, eso es señal razonable de que nada va a suceder en los próximos tres años.

Piense en eso.

 
 
 
 

Fernando Vigorena Pérez es Consultor de Empresas y Director de Entrepreneur Consultores Gerenciales Ltda., una de las más importantes empresas orientadas a los servicios de Outplacement y Coaching en Chile.

 
     
 
¿Quiere enviarle un mensaje al autor?
 
 
     
  Mi Nombre y Apellido:
  Mi dirección de e-mail:
  Autor:
  Artículo:
  Mi mensaje:
   
 
     
 
Búsqueda personalizada
 

 

 
Desarrollo de Competencias y Coaching Empresarial
     
Curso Dirección Estratégica
 
Dossier de Coaching - Descarga Gratis
 
 
 
     
 
© 2001 - 2010. Todos los derechos reservados. La reproducción de los contenidos de este sitio está permitida con el debido acuerdo por escrito de Ser Humano y Trabajo.
E-mail: info@serhumanoytrabajo.com