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  Diplomado Internacional en Coaching Ontológico Mexico  
 
     
 
Diego Lo Destro
LIDERAZGO
El juego de los roles.
¿Quién asume cada papel?

Por Diego Lo Destro
 
     
 

El mundo entero es un escenario,
Y todos los hombres y mujeres, simples actores:
Tienen sus salidas y sus entradas;
Y un solo hombre, en su momento, representa muchos personajes.
William Shakespeare

Cuando hablamos de roles, esto nos remite inmediatamente a algún tipo de actuación de la cual somos protagonistas. Esto es muy claro. Un rol es, en algún sentido, un juego.

Sin embargo, como estamos hablando del rol como un fenómeno debemos delimitarlo y definirlo.

Por ejemplo, hablamos del rol de padre. Cuando hacemos alusión a éste, damos por sentado de que el mismo es posible ya que hay otro ser que cumple con el rol de hijo. A su vez en nuestra mente vinculamos este rol a ciertos actos como educar, corregir, alentar, nutrir, etc. El hecho de que se ejecuten estos actos nos da permiso para remitirnos al ejecutante de dicho rol como actor.

El rol de padre, a su vez, tiene sentido en un determinado y especifico entorno social, y bajo ciertas normas de familiaridad. Por otro lado, hay algunas características de personalidad que definirán la forma de ejecutar dichos roles.

De lo expuesto anteriormente como ejemplo, rescatamos lo siguiente: un rol es un factor emergente que surge como consecuencia de las funciones de otros miembros, dentro de un determinado sistema donde dicho rol tiene sentido. Este se evidencia en los diversos comportamientos que ejecuta un actor y que resultan en la asunción de dicho rol.

Veamos cómo los roles pueden estar emergiendo dentro del ámbito especifico de una empresa u organización.

Como podemos notar, una empresa es un entorno social, una comunidad lingüística, un conjunto de conversaciones. Por ende, sería absolutamente esperable que, como en cualquier sistema y como consecuencia de la interacción de los diferentes miembros del mismo, emerjan determinados roles, juegos psicológicos donde cada actor tenga un papel. A medida que avancemos y expliquemos los distintos roles que pueden surgir usted podrá identificar, dentro de su entorno de trabajo, cuál es el que usted asume y quiénes asumen los demás.

Roles paradigmáticos

Denominaremos roles paradigmáticos al conjunto de papeles que se actúan en un determinado equipo de trabajo. Estos juegos prototípicos son: el líder, el chivo emisario, el portavoz, y el referente negativo. A continuación explicaremos cada uno de estos:

El líder: es aquel que dentro de un equipo lleva las riendas de la responsabilidad. Por lo general este rol es parte de un estatus establecido por un organigrama jerárquico. En este rol, el papel que se desempeña es un juego de poder que es entregado de arriba hacia abajo. La otra variable puesta en juego es el rol propiamente dicho, es decir, la faz personal del rol, todo aquello ligado al estilo de cada uno.

Mientras el status remite a todo lo que puede esperarse de la posición, el rol es el modo en que una persona determinada lo encarna. Por ejemplo: líder autoritario, coaching, democrático, etc.
Nosotros nos concentraremos en esto último, la forma personal de encarnar el papel desempeñado, la manera particular con la cual ejecutamos una serie de actos en un determinado grupo o entorno.

Portavoz: como bien lo dice su nombre, es aquel que lleva un determinado mensaje en nombre de todos. Este mensaje puede ser verbal o no verbal. Cuando es verbal notaremos que utiliza las formas plurales y habla en términos colectivos. Habla en nombre de otros o de todos. Cuando algo no va bien, el portavoz suele ser un buen crítico de las actitudes del líder. Puede llegar a enfrentarlo abiertamente en algunos casos. Ahora bien, cuando este rol se asume de manera no verbal, el mensaje hay que leerlo en su lenguaje corporal: faltas reiterativas con o sin justificativo, enfermedades y accidentes frecuentes, etc.

El chivo emisario: este nombre es tomado de una costumbre judía antigua. En el día de expiación se tomaba un chivo, llamado chivo o cabrito para Azazel, y se confesaban sobre su cabeza todos los pecados del pueblo. Luego este era enviado al desierto ya que, según la costumbre, dicho animal se llevaba todos los pecados del pueblo.

En el ambiente empresarial el rol de chivo emisario se revela de una manera muy clara, ya que la mayoría suele hacer a esta persona el objeto de todo lo malo, lo indeseable del grupo. Suele ser objeto de diversas burlas y bromas de mal gusto. Así como también se le suele hacer culpable cuando algo no sale como se esperaba. Las personas que asumen este rol suelen ser bastante sufridas, tienen una personalidad que propicia dicho trato. Suelen absorber todo lo malo que depositan en él, tan solo para expresarlo en otros entornos como ser la casa o los amigos. Contrariamente a lo que se piensa, son los miembros más estables y fuertes del grupo, y es por esto que pueden mantener este rol sin quebrarse.

Referente negativo: también llamado líder negativo. Este papel emerge como consecuencia de todos los demás. Es un juego de doble cara, ya que por un lado desea quedar bien con el líder, pero suele hablar mal de él a sus espaldas. Esta actitud, junto con su personalidad carismática, agradable y capacidad de convicción, hacen que se granjee el favor del grupo y lo adopten como su líder.

Cada persona puede asumir más de un rol, y mucho va a depender de quiénes asuman los demás roles. Al cambiar una cierta persona la manera de ejecutar un rol, es posible que los roles se reorganicen haciendo que los miembros del grupo asuman otros papeles.

Cuando estos roles se estancan pueden emerger otros factores: un clima laboral negativo, desmotivación, falta de cumplimiento. Por lo que debemos preguntarnos: ¿qué juegos se están jugando que propician el surgimiento de este particular emergente?

Como hemos notado, el entorno social influye en el individuo, pero a su vez el individuo influye en el entorno social.

Por ende, si usted es un líder, tiene el poder, traducido en capacidad de accionar para intervenir en su equipo de trabajo con el objetivo de hacer que los roles jueguen a favor.

Las preguntas clave que debe hacerse como líder son: ¿qué estilo de liderazgo estoy asumiendo?, ¿cuál es el más adecuado para mi equipo de trabajo?

He aquí algunas sugerencias:

• Defina quiénes asumen, aparte del líder, los demás roles paradigmáticos. Una manera en la que se evidencian dichos roles es en las reuniones de equipo: ¿quién habla más?, ¿quién hace las bromas y a quién las dirige?, ¿quién adopta una postura de discordia?, ¿quién se queda callado?

• Una vez que detecte al referente negativo, intente utilizar las habilidades propias de esta persona: carisma, oratoria, convicción, entusiasmo, etc. Pídale sugerencias. Algo que puede desbaratar su rol negativo es convertirlo en un rol positivo; por ejemplo: busque una tarea, asígnele un pequeño equipo y permítale ser un líder. Recuérdele que debe rendir cuentas por la responsabilidad asignada. Si algo sale mal, no lo critique, reconozca su esfuerzo y busque maneras de aprender junto a el.

• Cuando detecte al chivo emisario, sencillamente asígnele un rol como portavoz, es decir: pídale, por ejemplo, que recabe información sobre cómo mejorar el rendimiento del equipo. Si hace comentarios negativos, no los descalifique, sencillamente dígale que se concentre en los aspectos positivos. Si no los halla, guíelo con preguntas orientadoras.

• Cuando detecte al portavoz, puede pedirle que colabore con el líder circunstancial (el anterior referente negativo), para buscar maneras distintas de llevar a cabo la tarea.

• Rote los roles de acuerdo a la tarea y mencione este aspecto al equipo para no generar malos entendidos.

• Establezca relaciones personales con cada miembro de su equipo.

• Y no hable mal de un miembro de su equipo en ausencia de éste, y tempoco permita que otros lo hagan.

La forma en que se asumen los roles dentro de un grupo de trabajo dirá mucho sobre la forma de liderazgo que se ejerce sobre este. Un equipo sano no es solo aquel que trabaja, sino aquel que genera como emergente un clima laboral positivo, armonioso y motivador. Es un juego de roles que bien asumidos propician un entorno al cual todos quieren pertenecer.

 
 
 
 
Diego Lo Destro es Director de D&L Group Coaching | Consulting. Licenciado en Filosofía con especialidad en metafísica y gnoseología. Professional and International Certified Ontological Coach en la Escuela Argentina de PNL y Coaching (ACTP). Mentor Coach certificado formado por Damian Goldvarg (Vicepresidente ICF Global). Master Practitioner en PNL en el Instituto de Investigaciones Humanísticas. Practitioner en Hipnosis Ericksoniana por la Universidad de la Matanza. Miembro fundador de la International Coach Federation Argentina, donde se desempeña como colaborador de la Comisión de Programas Presenciales de ICF, encargada de la formación continua y de alta calidad para coaches internacionales. Miembro del Comité Latinoamericano de Evaluación de Ponencias del Congreso II Conferencia de Coaching Chile. Miembro activo de la Asociación Argentina de Profesionales del Coaching. Escritor y conferencista internacional, y especialista en Human Development.
 
     
 

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