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  Diplomado Internacional en Coaching Ontológico Mexico  
 
     
 
MANAGEMENT
Ensayo sobre cómo mejorar
la calidad de vida en las empresas

Por Miguel Angel González, Takashi Yoshimatsu
y Diana F. Cantú
 
     
 

Resumen

Este artículo presenta un conjunto de ideas sobre el efecto de algunos elementos de cambio independientes, que han incrementado la calidad de vida del trabajador, y una inferencia del siguiente paso por venir. Se identifican los principales componentes de la calidad de vida en el trabajo y se plantea al “Desarrollo Personal Estructurado”, como una opción para un nuevo avance significativo. Finalmente, como resultado del análisis de opciones que indiquen como acelerar el desarrollo personal, se presenta una propuesta de ideas básicas a seguir, enfatizando la relevancia de conocer, comprender y dominar los mecanismos del por qué y el cómo piensa el ser humano.  

Introducción

Estamos iniciando un nuevo milenio, y aún se siguen haciendo preguntas en torno a la forma que tendrán las empresas en el siglo XXI. ¿Cuál será el siguiente escalón dentro de la evolución de las organizaciones? ¿Cómo será y qué hay que hacer para llegar ahí antes que los demás? ¿Cuáles serán las nuevas reglas del juego?

En los últimos años hemos sido testigos de una tendencia que nos da indicios de esta nueva dirección. Temas como el desarrollo sostenible y las empresas ecoeficientes, marcan una orientación ecologista y cada vez mayor interés por la preservación del medio ambiente. Se han organizado eventos internacionales como el Earth Summit en 1992, la reunión de Río +5 en 1997 y otros muchos más, que confirman la aceptación y convencimiento que se han logrado en el ámbito técnico, político y social en el mundo.

Este ensayo busca extrapolar estas tendencias del presente hacia el futuro, para proponer lo que probablemente será la siguiente gran responsabilidad del empresariado.  

Antecedentes

La figura 1 esquematiza como algunos elementos de cambio inicialmente aislados, han influido en el mejoramiento de la calidad de vida en las empresas:

Figura 1:
Impacto en el Desarrollo de la Calidad de Vida en el Trabajo

 

En los ’50 se generaliza la seguridad industrial como una forma natural de cuidar la salud del capital humano dentro de las empresas, minimizando lesiones, muertes y daños psicológicos, impactando directamente en un aspecto fundamental de la calidad de vida, como lo es la salud y la integridad física, principalmente, a través de una cultura de prevención de accidentes.

Con la introducción en las empresas del concepto de control de calidad en el proceso, más que del producto, en los años setenta surge indirectamente una mejora de calidad de vida del trabajador: Al obrero de la línea de producción le demandaron nuevas responsabilidades que requerían forzosamente algunas habilidades básicas, como el leer, escribir y entender matemáticas. Se le enseñaron nuevos conceptos como el de “hacerlo bien la primera vez”, círculos de calidad, observar el proceso en lugar de sólo inspección del producto y el concepto de excelencia (mejora continua). Las empresas, al proveer esta educación, ayudaron a mejorar sustancialmente la vida del trabajador, no sólo dentro de la empresa, sino también en los aspectos familiar y social.

En la década de los noventa, se globaliza una nueva necesidad, la de tomar responsabilidad por el daño que se le ocasiona al medio ambiente. La idea del desarrollo sostenible surge como una propuesta en la que no sólo se piense en un desarrollo económico, sino también en el desarrollo social y en la utilización sostenible de recursos para satisfacer las necesidades del presente, sin comprometer las de las generaciones futuras. Este concepto incluye la acción de cultivar dicha conciencia en la sociedad e incentivar para que todos desarrollemos capacidades para atender de una mejor manera los temas relativos al costo de los recursos naturales, la disposición de residuos, eficiencia energética, y con ello no sólo garantizar nuestra calidad de vida, sino también la de nuestros nietos. Al concepto operativo en este tema se le ha llamado "ecoeficiencia", donde el prefijo “eco”, se refiere tanto a ecología como a economía.

De lo anterior, el objetivo de este ensayo es enfocar la visión hacia el futuro y bosquejar respuestas a las siguientes preguntas: ¿Qué otro elemento de mejora puede impactar significativamente sobre la calidad de vida en las empresas? ¿Qué podemos hacer para propiciar esta mejora? ¿Quién es el que tiene la responsabilidad de iniciar este proceso?, ¿mi jefe?, ¿mi empresa?, ¿el gobierno?, ¿los intelectuales?, ¿o tal vez yo mismo?  

Calidad de vida en el trabajo

Los Elementos
Podemos afirmar que los principales elementos de la calidad de vida en el trabajo son:

  • Seguridad en el trabajo
    • Equipo de protección
    • Higiene
    • Salud ocupacional
    • Procedimientos
    • Sistemas de seguridad
    • Condiciones seguras
  • Entrenamiento y capacitación en el oficio o profesión
  • Oportunidad de participación creativa
    • Sentido de logro
    • Reconocimiento
    • Instalaciones adecuadas / agradables
  • Estabilidad en el trabajo
  • Remuneración justa
  • Desarrollo social y personal
    • Integración familiar
    • Recreación y deporte  

 

La Empresa

Nuestro enfoque hacia la calidad de vida en el trabajo está referido principalmente a la gente que trabaja en una empresa u organización. Una empresa puede ser definida como la entidad de personas asociadas con un objetivo determinado. De una forma simple puede ser representada con el esquema administrativo de la figura 2.

Figura 2:
Esquema Administrativo General de una Empresa

En el actuar del individuo dentro de la empresa interactúan tres elementos clave, que de acuerdo al grado de balance en que se desarrollen, conducen al éxito o el fracaso de la persona, y con ello al de la empresa. Estos tres elementos clave son (ver figura 3): (1) la habilidad de hacer, crear, innovar y comunicar; (2) el conocimiento que potencializa y desarrolla las habilidades; y (3) la actitud que permite o no, llevar a la realidad el producto o servicio que es posible generar con el conocimiento y las habilidades existentes.

Figura 3:
Enfoque Integral del Comportamiento Humano en el Trabajo

Algo que es importante señalar como fundamento a la propuesta que este ensayo presenta, es que cada quien trabaja en una empresa por diversas razones (remuneración, arte, mera sobrevivencia u otra). Sin embargo, existe una razón superior que es el cumplimiento de una misión fundamental del ser humano: servir. Visto así, el trabajo de un individuo en una empresa no sólo requiere del balance de sus elementos clave mostrados en la figura 3, para ser productivo, sino para vertir una misión interior que le produce beneficios cualitativos, los cuales afectan directamente su calidad de vida. De esto lo que conviene resaltar es la responsabilidad que tiene la empresa para atender y procurar este tipo de satisfactores cualitativos como lo son el placer de servir, el sentido de logro y la satisfacción del deber cumplido, sin los cuales el individuo difícilmente puede sentirse a gusto en su trabajo y, por lo tanto, esperar que sea productivo y que se desarrolle.

Como consecuencia de esta idea en la que se conceptualiza al servicio como la misión fundamental del ser humano, es evidente pensar que se requiere de una preparación personal específica para que cualquier ser humano esté habilitado para servir. Es por esto que es importante distinguir dos clases o tipos de conocimiento que le permitirán al hombre desarrollar habilidades y actitudes que lo pongan en condición de cumplir con esta misión. Estos son:

Conocimiento externo:

  • Cultural
  • Técnico
  • Político
  • Social
  • Religioso
  • Etc.

Conocimiento interno:

  • Conocimiento de sí mismo y de las propias actitudes.
  • Conciencia de los procesos internos (generación de las propias actitudes)

Asimismo, es necesario especificar que cuando hablamos de actitudes, nos referimos a una postura intelectual, emocional y físico-motriz con la cual se perciben los estímulos y se reacciona a ellos.

Este nuevo concepto en el que la empresa asume una nueva responsabilidad sobre el desarrollo personal de sus empleados, abre nuevas fronteras que no han sido exploradas todavía y requiere, como aspecto fundamental, de una nueva forma de pensar, sentir y actuar con respecto de sí mismo y de nuestra realidad.  

Desarrollo Personal Estructurado

Este punto expone nuestra propuesta para mejorar la calidad de vida del trabajador, compuesta por siete elementos complementarios no limitativos. El planteamiento de este concepto de Desarrollo Personal Estructurado, reúne algunas ideas de cómo es posible que cada individuo inicie y desarrolle, bajo su propia decisión y responsabilidad, el incremento de su calidad de vida, marcando también que la empresa puede y debe ser un facilitador en este proceso de automejora. Cabe mencionar que es indispensable que cualquier individuo que intente iniciar un proceso de desarrollo personal o interior, experimente un fuerte deseo y la necesidad de un cambio como materias primas de este proceso. Si no se cuenta con este requisito, cualquier intento o apoyo que se brinde será inútil y no arrojarán resultado alguno.  

1. Autodiagnóstico

Para iniciar cualquier tipo de desarrollo, ya sea personal, organizacional, social, o de algún otro ámbito, es indispensable conocer la situación actual de aquello que se desea desarrollar. Es por esto que la primera fase de este desarrollo personal estructurado debe comenzar con un autodiagnóstico en el que se conozca el estado psicológico y espiritual de la persona. Al hablar de estado psicológico nos referimos a postura psicológica, es decir, patrones únicos de actitudes que normalmente actúan en nosotros y a través de los cuales reaccionamos a una realidad, percibir cuáles son los pensamientos, sentimientos y respuestas físico-motrices que participan en nuestras reacciones a los eventos cotidianos y en nuestras relaciones con los demás.

En otras palabras, estamos hablando aquí de un autoconocimiento con el fin de “entrenar” facultades que nos permitan un mayor control sobre nuestras actitudes y por ende sobre nuestra conducta. Facultades como la voluntad y la atención interior.

Cuando hablamos de estado espiritual nos referimos a cuáles son las “virtudes” desarrolladas hasta este momento en la persona, es decir, cuáles son las herramientas con las que cuenta para poder cumplir con esa misión fundamental del ser humano, que es servir.

La palabra "virtud" puede ser definida como la disposición constante del alma que nos incita a obrar bien y evitar el mal. Existen, por ejemplo, las virtudes como la fe, la esperanza y el amor, que dentro de la escala de virtudes se pueden considerar como las más relevantes, ya que son el eje principal de desarrollo dentro del ecosistema humano. Existen también las llamadas virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza. En el caso de la prudencia podemos afirmar que es una herramienta fundamental en este proceso, ya que es la virtud que hace prever y evitar las faltas y peligros (como en el caso de actitudes negativas), así como la justicia, que nos hace dar a cada cual lo que le corresponde, y que analizada desde este punto de vista, nos ayuda a determinar con “justicia” qué actitudes debo alimentar en mí mismo y qué actitudes debo desechar. De estas virtudes “primarias” se desprenden otras como el perdón, la humildad, la honestidad, la aceptación, etc., que mediante su ejercicio, desencadenan un desarrollo de cualidades útiles para el ascenso del hombre y la mujer como un mejor ser humano.

El conocimiento o la concientización del hombre sobre su estado interior le permite generar y/o incrementar en sí mismo valores tales como los laborales: responsabilidad, autonomía, puntualidad, productividad, empeño, constancia, entre otros; que le ayuden a superar las situaciones adversas, tanto en el trabajo como en lo personal, y alcanzar así una óptima calidad de vida.  

2. Lo Básico lo aprendimos en el Kinder

Una vez iniciado el proceso de autodiagnóstico, la persona se encuentra en posición de realizar un autocuestionamiento y tomar la decisión de cambio. Los trabajadores y empleados de hoy se deben dar cuenta que, tal como el trabajador de la línea de producción se quedó desempleado al no aprender a leer y a escribir en los setentas, el que no empiece a desarrollar su persona se va a quedar atrás: se debe percatar que para el hombre del nuevo milenio, el desarrollo personal dejará de ser una alternativa para mejorar, convirtiéndose en una cuestión de sobrevivencia.

Si existe este autocuestionamiento, lo demás es relativamente fácil, ya que se empezará a comprender que es necesario aprender así como desaprender algunas cosas. Una forma sencilla de comenzar es regresar a lo básico y seguir aquellas “reglas” que a la mayoría nos enseñaron de niños y que Robert Fulghum nos presenta en su libro “Todo lo que realmente necesito saber, lo aprendí en el kinder”.

Estas son:

  • Comparte tus cosas
  • Juega limpio
  • No hieras a la gente
  • Regresa las cosas al lugar donde las encontraste
  • Limpia lo que ensucies
  • No tomes las cosas que no son tuyas
  • Di "lo siento" cuando hieras a alguien
  • Aliméntate bien
  • Trabaja y diviértete en armonía con tus compañeros
  • Admira lo maravilloso

 

3.- La Aceptación

Otro elemento fundamental para este Desarrollo Personal Estructurado es el de la aceptación, ya que es indispensable contar con una medida de contingencia para cuando las circunstancias se vuelven adversas o fuera de nuestro control, y tendemos a padecer perturbaciones emocionales o mentales. Cuando ocurren estas perturbaciones, el mecanismo común que se presenta es el siguiente:

Las dobles flechas indican que el individuo puede estar yendo y viniendo de un estado a otro, cuando lo ideal sería un proceso rápido y directo desde el shock hasta la aceptación, la cual está representada en un tono débil ya que en muchas ocasiones no se logra llegar a ella y la persona se mantiene en un estado permanente de emociones negativas con respecto a una situación y/o persona en particular. La aceptación es indispensable para mantener la armonía física, intelectual y espiritual dentro de uno; podríamos definir a la aceptación como un perdón completo e inteligente el cual, dependiendo del origen, se requiere que sea a las circunstancias, a los demás, o a uno de los más importantes: a uno mismo.

El perdón es una palabra que realmente pocos afortunados comprenden, ya que es fácil decir “te perdono”, pero qué difícil es hacerlo. Aquellos que realmente han experimentado el perdón son los que verdaderamente comprenden. La palabra perdón significa cancelar la deuda, esto implica que cuando no podemos perdonar tenemos una cuenta abierta en nuestro interior que ata a nuestro deduor, sentimos y verdaderamente creemos que nos deben algo. Perdonar es eliminar aquello que está generando esta deuda, es cancelar la deuda, como si todo un escenario interior decorado con ira, resentimiento, desagrado, rechazo, etc., fuera desmontado y quedara sólo un vacío pacificador y reconfortante, listo para ser decorado con algo más. Una vez que somos capaces de perdonar, realmente perdonar, las ataduras se rompen y nos liberamos a nosotros mismos y a nuestro dedudor de aquello que nos estaba deteniendo en nuestro desarrollo. El punto es que la única opción para avanzar rápido y evitar regresar en el proceso, es encontrar y asimilar la lección de aprendizaje, aplicando entonces esa etapa de aceptación que nos devuelve a ese estado de armonía con nosotros mismos y con los demás.

El vivir con perturbaciones abiertas, es decir con estados emocionales o mentales que nos generan emociones negativas, es como ir arrastrando una cuerda llena de anzuelos que nos impide avanzar en nuestro desarrollo, ya que no asimilamos la lección a la que fuimos expuestos, y por ende lo más seguro es que la volvamos a tener que recibir, proceso que comunmente es llamado "recurrencia".  

4.- Aptitud vs. actitud

La aptitud es referida a la capacidad de conocimiento y las habilidades del trabajador; mientras que la actitud tiene que ver con la forma de pensar y sentir del individuo. Como se mencionó, es una postura intelectual, emocional y físico-motriz con la cual se perciben los estímulos y se reacciona a ellos, lo cual modifica sustancialmente su actuación, pudiendo ser de una manera positiva o negativa, según las circunstancias. El objetivo principal es lograr que las actitudes no dependan de las circunstancias, sino de nuestra voluntad.

La aptitud y la actitud se combinan para aplicarse a alguna acción específica en un tiempo determinado. Es importante destacar que aun individuos con un buen nivel de aptitud y con la actitud correcta, no realizan lo que desean alegando la falta de una oportunidad. Y aunque es verdad que las oportunidades en muchas ocasiones son limitadas, podemos considerar que la unidad de oportunidad básica es el tiempo, y éste es el mismo para todos; es decir todos tenemos las mismas 24 horas por día. Sin embargo no todos las usamos de la misma manera.

El punto es reconocer que como mínimo, al estar vivos, tenemos la oportunidad de lanzarnos a la acción por aquello que deseamos, una y otra vez, las veces que sea necesario hasta conseguirlo. No siempre es fácil y podemos resumir con el dicho “si las cosas que valen la pena fueran fáciles, cualquiera las haría”.

La figura 4 muestra un esquema del círculo de respuesta a la actitud. Ahora bien, podemos establecer que una actitud está constituída por tres factores principales: pensamientos, emociones y sensaciones/movimientos que responden automáticamente a nuestra percepción de los estímulos externos. Dentro del mecanismo de las actitudes, los factores que lo componen juegan roles diferentes. Las emociones juegan un papel importante, ya que representan la fuerza impulsora que va a mover todo el mecanismo, mientras que el pensamiento juega un papel de director: es el encargado de conducir las emociones en una dirección determinada, es el que “debe” marcar el camino y controlar las emociones que a su vez generan sensaciones y movimientos correspondientes.

Todo este proceso se traduce en un comportamiento definido, con el cual respondemos al estímulo original. Si podemos aprender y/o modificar la manera de pensar, podemos mejorar el cómo nos sentimos y por lo tanto nuestra actitud. Al tener una mejor actitud, obtendremos más eficiencia de nuestras aptitudes, lo cual se traduce en un mejor comportamiento favoreciendo el desarrollo de un círculo virtuoso. Por el contrario, una actitud negativa ocasiona que el comportamiento sea malo o inferior, lo cual conllevará a un círculo negativo del mismo proceso.

Figura 4:
Esquema del circulo de respuesta a la actitud.

5.- El Pensamiento

De una manera sencilla, podemos definir el pensar como un proceso de generar y contestar preguntas. Este proceso de información puede ser a nivel instintivo, fisiológico, emocional o inteligente. Este último tipo de pensamiento es lo que distingue al hombre de los demás organismos, y es el que nos permite controlar, suprimir y/o intensificar nuestros sentimientos.

Hay otros dos elementos que afectan nuestro comportamiento: el temperamento y el carácter. El temperamento está más relacionado con un aspecto genético, es algo con lo que se nace. Sin embargo, el temperamento puede ser afectado mediante el forjamiento del carácter. Es decir, el carácter se hace, y puede modificar el temperamento y viceversa, el temperamento puede afectar la formación del carácter. Ese forjamiento ocurre con el acondicionamiento del pensamiento, y como producto final el comportamiento es la combinación del uso inteligente de las cualidades positivas del temperamento y el control de las negativas por el carácter. Si se trabaja en ello, este proceso de pensamiento inconsciente puede ser aplicado conscientemente para nuestro beneficio.

Mediante nuestro pensar tenemos el poder de decidir y elegir el modo en que nos queramos sentir de acuerdo a los siguientes elementos:

  • Observación de alternativas
  • Aplicación de referencias
  • Principios éticos y morales
  • Valores, prioridades, gustos e intereses

En materia de control de pensamientos, existen técnicas que pueden ayudarnos a controlar nuestra mente y entrenarla a someterse a nuestra voluntad. Una de estas técnicas es la neutralización de pensamientos, técnica que requiere la ejercitación de la atención interior y la observación de pensamientos. Louise L. Hay compara la mente con un niño pequeño a quien se le ha permitido quedarse sin dormir todo el tiempo que él quiere, y después se decide súbitamente que deseamos que este niño se acueste a las 8:00 pm todas las noches. Como es de esperar, el niño se rebelará contra la nueva regla y puede patear y gritar y hacer todo lo que pueda para no ir a la cama. Si cedemos en estos momentos, el niño gana y tratará de controlarnos siempre. Sin embargo, si tranquilamente nos aferramos a nuestra decisión e insistimos con firmeza en que esta es la nueva hora de acostarse, la rebeldía disminuirá poco a poco. En dos o tres noches se habrá establecido la nueva rutina.

Lo mismo ocurre con la mente, por supuesto, se rebelará al principio, no quiere cambiar sus hábitos, pero si logramos controlarla y nos mantenemos enfocados y firmes, en muy poco tiempo se habrá establecido la nueva forma de pensar. Es necesario recordar que al igual que la educación del niño, entrenar a la mente para que piense diferente no es un trabajo sencillo y requiere de un proceso de aproximaciones hasta que se llegue a un punto en el que podamos experimentar un verdadero control.

Cabe resaltar que la mente no distingue entre lo vivido de lo visualizado intensamente: de aquí parte la importancia de hacia qué enfocamos nuestro pensamiento, ya que las cosas imaginadas, positivas o negativas, pasan a nuestra memoria como referencias “vividas”. Dado esto, es muy importante reforzar esas visiones, ideales o sueños positivos, y la gran diferencia en los resultados al mantener un pensamiento optimista o pesimista, ya que tal como el desaliento promueve la falta de acción y lleva al fracaso, el optimismo genera acciones que llevan a logros exitosos. Podemos resumir diciendo que “lo que no pasa por tu mente, difícilmente pasa por tu vida”, y que esto representa una gran oportunidad utilizado positivamente. Sin embargo, también una grave amenaza, si lo que se enfoca son pensamientos negativos.

Hasta ahora, la evolución en la calidad de vida en el trabajo ha estado más enfocada en mejorar los factores externos (seguridad, instalaciones, equipos, procedimientos, etc.) y debemos reconocer que se ha avanzado bastante, aunque todavía hay elementos por desarrollar. Sin embargo, este ensayo propone que ya es momento de intensificar los esfuerzos para inducir factores internos en el individuo.

Nuestra premisa es que una forma para mejorar la calidad de vida en el trabajo está en inducir y facilitar el desarrollo personal estructurado del trabajador, que lo lleve a controlar mejor el mecanismo de pienso ==> siento  ==> actúo.

El trabajador, al recibir mayor información e incrementar su desarrollo personal, eleva su nivel de vida. Esto le trae mayores responsabilidades, que a su vez le brindarán más información y oportunidades de desarrollo, creando un círculo virtuoso en el que estará sirviendo a los demás y a si mismo.  

6.- Los estados de ánimo y la fisiología

Ya se mencionó que la manera en que pensamos altera nuestros sentimientos, y por tanto genera diferentes estados de ánimo. Sin embargo, existe otra fuente también muy útil para afectar positiva o negativamente la manera en que nos sentimos, y ésta es nuestra fisiología.

Si estamos tristes o deprimidos, nuestra fisiología es muy diferente a cuando estamos felices. Básicamente hay tres elementos que participan en esto:

  • Ritmo de respiración
  • Postura
  • Expresión facial

Si aprendemos a reconocer cómo se manifiestan estos tres elementos cuando nos encontramos en un estado de ánimo determinado, es posible por nuestra propia voluntad modificar estos rasgos fisiológicos y afectar la manera como nos sentimos. Por ejemplo, si uno está en una posición erguida con una franca sonrisa y respirando fuerte y profundamente, resulta difícil el decir “me siento mal”; por el contrario, si estamos con una postura encorvada con los hombros caídos, con una expresión facial de niño regañado y respirando tan levemente como si se fuera a acabar el aire o nos lo estuvieran cobrando, resulta muy difícil que podamos declarar de manera convincente, “me siento perfectamente bien”.

Por no saber o no querer manejar sus estados de ánimo, muchas personas destruyen sus relaciones familiares, pierden buenas oportunidades de empleo o caen en hábitos negativos para su salud, como fumar, beber, comer en exceso, drogarse, etc.

De esto podemos concluir que así como es importante mantener hábitos de higiene corporal adecuados, también existe una higiene fisiológica que tiene que ver con nuestra respiración, postura y actividad fisico-motora, y que se requiere poner atención a una higiene psicológica, a cómo pensamos respecto de nosotros mismos y los demás, lo cual en conjunto afecta la manera en que nos sentimos y, por ende, como actuamos.  

7.- Balance

Como elemento final de este trabajo, es muy importante señalar que sólo manteniendo el balance interno del individuo, puede realmente tener un avance sostenible, es decir, en nuestro constante y continuo desarrollo personal, siempre debemos cerciorarnos de mantener un equilibrio de los siguientes elementos:

  • espiritual
  • salud física
  • salud psicológica
  • social / político
  • carrera / profesión
  • familia

Algunos autores llaman a esto un balance “bio-psico-social”. Si dejamos de desarrollar cualquiera de estas áreas, no nos estaremos desarrollando adecuadamente, estaremos fuera de balance y sujetos a retroceder a un nivel inferior, en ocasiones inclusive, peor del que se tenía originalmente.  

Conclusiones

Con base en una inferencia de que elementos independientes como la seguridad industrial, la calida-productividad y el medio ambiente, han impactado indirectamente en el desarrollo de la calidad de vida en las empresas, se produce este ensayo, proponiendo que el próximo elemento que generará un impacto similar será la definición y utilización de herramientas para inducir un Desarrollo Personal Estructurado en el trabajador, el cual sin duda incrementará su calidad de vida, además de asegurarle un espacio de trabajo decoroso, que ante los avances de la tecnología y el continuo incremento de la población que cada vez se prepara más, en el nuevo milenio serán más difíciles de conseguir.

Esta propuesta plantea como punto de partida que debe existir una decisión de cambio personal aunada a un autocuestionamiento que realmente genere un compromiso con uno mismo.

Se presentan siete elementos, entendiéndose que éstos son complementarios entre sí pero no limitativos, es decir cada individuo requerirá la aplicación en mayor o menor medida de estos e incluir algunos otros que le sean en particular útiles para conocer y controlar de mejor manera su pensamiento, con ello su actitud y de ahí la potencialización de su desarrollo personal.

Estos elementos inician con un autodiagnóstico que permita un mayor conocimiento de la situación interior del individuo y que lo ubique en posición de efectuar un cambio, pudiendo iniciar por lo más básico que aprendimos desde niños y que sin embargo muy frecuentemente olvidamos aplicar. Pasando a conceptos más elaborados pero muy trascendentes como nuestra capacidad de aceptación y el proceso que normalmente se tiene que vivir para llegar a ella.

Medularmente, lo que se plantea es que la actitud tiene relación directa con la forma de pensar y el pensamiento es el origen de nuestros sentimientos. Y este pensamiento inteligente, que es lo que distingue al hombre de los demás seres vivos, si es adecuadamente controlado, potencializa nuestro don de poder decidir sobre lo que queremos y la capacidad para modificar el modo en que nos sentimos.

Sobre el pensamiento señalamos que existen técnicas que nos pueden ayudar a entrenarlo y que tiene cualidades especiales que se pueden aprovechar, como la capacidad de visualizar cosas a través de la imaginación, lo cual nos permite enfocar nuestra mente hacia lo que deseamos alcanzar o conseguir. Si estas visualizaciones son positivas, definitivamente se facilitan los procesos de aprendizaje al desarrollarse una actitud positiva.

Se señala que la fisiología tiene un efecto directo sobre la manera como nos sentimos, y si aprovechamos esta relación que guardan los aspectos físicos con los mentales, tenemos una palanca más para optimizar la secuencia pienso ==> siento ==> actúo. A esta oportunidad se la señala como la aplicación de una higiene fisiológica, que al contar entre sus elementos a la respiración, está muy ligada al hábito de hacer ejercicio o practicar algún deporte.

Como un amarre se propone que la conservación del balance bio-psico-social es fundamental para asegurar que el desarrollo personal sea sostenible, evitando que se den avances parciales que puedan redundar en retrocesos inclusive a un grado inferior al que se tenía cuando se decidió empezar un trabajo de desarrollo personal.

De esto se desprende que la dimensión psicológica, que normalmente el individuo no tiene el conocimiento o la práctica para auto desarrollar, requiere de un soporte profesional, señalado como una “higiene psicológica”, que haciendo una analogía con la necesidad de mantener como parte de nuestra “higiene física” el cuidado de nuestros dientes, requerimos para esto un apoyo profesional, que seria un dentista; luego entonces no debemos descartar que en el futuro utilizemos más los apoyos profesionales de los psicólogos y los psiquiatras, que actualmente vemos como algo sólo para gente enferma o con problemas graves.

Muy importante de resaltar, lo mencionado respecto a que el individuo desarrolla su labor en las empresas por diferentes razones. Sin embargo, en la medida en que en su trabajo exista la posibilidad de aplicar su capacidad de servir a los demás, pero también a sí mismo, en el sentido de crecer como individuo, su desarrollo profesional o laboral será superior, generando una ventaja competitiva personal.

Es un reto a vencer el encontrar la forma de difundir de forma masiva este tipo de herramienta, al igual que aspectos sociales o económicos han proyectado los otros movimientos en las empresas. Lo que es un hecho es que las empresas que cuenten con mayor número de estos individuos entre sus filas, se proyectarán a un nivel superior de ventaja competitiva como empresa, lo cual muy probablemente hará la diferencia entre las que puedan subsistir o desaparecer en el nuevo milenio.  

Referencias

1. Dyer, Wayne W., “El cielo es el límite”, Editorial Grijalbo, México, 1984.
2. Schmidheiny, Stephan, “Cambiando el rumbo: una perspectiva global del empresariado para el desarrollo y el medio ambiente”, Fondo de Cultura Económica, México, 1992.
3. Brugger, Ernst A., Nelidov, Neil, “Empresarios para la ecoeficiencia”, INCAE, Costa Rica, 1997.
4. Robert Fulghum, “Todo lo que realmente necesito saber, lo aprendí en el kinder”.
5. Louise L. Hay, “Tú puedes sanar tu vida”, Editorial Diana, México, 1995

 
 
 
 
MIGUEL ANGEL GONZALEZ SALINAS es Ingeniero Químico de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México, con estudios de Maestría en Administración del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Ha realizado diplomados en Gestión de Tecnología (ITESM), Administración Ambiental (Technology Training), Responsabilidad Social (UDEM / USEM) y Relaciones Interpersonales (IDEHAS). Ha participado como expositor en diversos foros académicos e institucionales con temas sobre Seguridad Industrial, Biotecnología, Mercadotecnia, Recursos Humanos y Ecología. En su experiencia profesional ha trabajado en empresas paraestatales y privadas en los giros Petroquímico, Químico, Textil, Mejoramiento Ambiental y del Cemento. Participa en el Cement Working Group del World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), en el World Environmental Center, en el Instituto Mexicano de Ingenieros Quimicos, en el Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sostenible y otros organismos. Actualmente ocupa el puesto de Director Corporativo de Medioambiente, Seguridad Industrial y Salud de CEMEX S.A. de C.V.
 
TAKASHI YOSHIMATSU es Ingeniero Físico de la Universidad de Cornell, en Ithaca, NY, con estudios de Maestría MBA en la Universidad de Stanford, en Stanford, CA. Dentro de su experiencia laboral destaca su participación en la Dirección de Tecnología de CEMEX S.A., de C.V. así como en la Dirección Internacional y el área de Planeación (USA) dentro de la misma empresa.
 
DIANA F. CANTU ELIZONDO es Licenciada en Psicología de la Universidad Regiomontana (Monterrey, N.L., México). Ha realizado diplomados en Desarrollo del Potencial Ejecutivo, Ingeniería de Servicios, Implantación de Procesos de Calidad para Empresas de Servicio, y participó en el V Congreso Internacional de Calidad Total. Cuenta con experiencia en áreas de Recursos Humanos y Procesos de Mejora Continua, en empresas de Servicio y de Producción. Actualmente colabora en el área de Salud y Calidad de Vida de CEMEX S.A., de C.V., en proyectos sobre el Manejo del Estrés y Calidad de Vida (Desarrollo Personal y Equilibrio Empresa/Familia).
 
     
     
Desarrollo de Competencias y Coaching Empresarial
 

 

 

Consultor, entrenador, conferencista

 

 

Certificacion en Coaching Persoanl y Empresarial

 
 
 

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El Coaching Ontológico es una disciplina emergente que permite colaborar con las personas, los equipos y las organizaciones para que se hagan cargo de los nuevos desafíos que nos presenta el mundo actual, cambiando aquellas prácticas que les causan inefectividad y malestar, por otras que permitan generar entornos de confianza y entusiasmo, incrementando la calidad y la efectividad en los distintos ámbitos de la vida cotidiana.

Este programa de formación no está enfocado solamente a transmitir información, sino a generar nuevas posibilidades de ser y hacer. No se trata sólo de entregar herramientas, sino de formar profesionales capaces de utilizar dichos instrumentos con la conciencia de que lo fundamental para el logro de un resultado no es la herramienta, sino quien la utiliza. Entendemos el aprendizaje como transformación, cambio y capacidad de acción.

Objetivos

Desarrollar en los participantes las competencias claves requeridas para su formación como capacitadores y consultores organizacionales, a través de la transferencia de conocimientos, experiencias, metodologías, técnicas y herramientas que desarrollen su efectividad como profesionales del campo de la capacitación y la consultoría empresarial.

  • Incorporar destrezas de inteligencia emocional.
  • Desarrollar recursos y habilidades para el logro de resultados.
  • Disolver conflictos y estados emotivos bloqueantes.
  • Observar creencias propias y del sistema que limitan la efectividad.
  • Adquirir competencias conversacionales para la coordinación de acciones y una comunicación clara.
  • Desarrollar destrezas de liderazgo y trabajo en equipo.
  • Acompañar a profesionales y ejecutivos a través del coaching individual y empresarial.
  • Aprender a rediseñar conductas que permitan expandir tu poder de acción.
  • Lograr una mejor calidad de vida, con mayor efectividad y bienestar.

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